El sistema de Aguas de Valencia instalado en la localidad valencia de Paiporta permitirá detectar en tiempo real las averías y anticipar así su posterior reparación, lo que redundará en la reducción del volumen de agua perdida en las redes de distribución del municipio.
El acto de presentación ha contado con el alcalde, Vicente Ibor, la concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Isabel Chisbert, y el director de Zona del Grupo Aguas de Valencia, Juan José Pérez. Durante el mismo, los asistentes han podido ver in situ una demostración de este nuevo servicio que se implantará progresivamente en otros municipios de la comarca.
UN INNOVADOR SISTEMA DE TRABAJO
La sistemática de trabajo del E.A.R. comienza por el control diario del agua introducida en la red de un municipio mediante la información proporcionada por los registradores instalados en los contadores. Al estar equipados con sistemas de telelectura, vía SMS, permite el conocimiento diario y automático del agua consumida en cada municipio y su posterior tratamiento informático, mediante un software que posibilita seguir la evolución del agua distribuida y percibir incrementos que puedan ser debidos a la existencia de fugas de agua.
Una vez que se detecta un incremento anormal del consumo, se pasa a la siguiente fase consistente en la instalación de los prelocalizadores (siembra), a lo largo de toda la red y a distancias de aproximadamente 100 metros de distancia.
Los prelocalizadores son equipos electrónicos que tras ser programados son capaces de grabar el sonido provocado por el agua en su paso a través de la tubería. Esta escucha se hace por la noche para evitar la contaminación acústica derivada del tránsito rodado y demás perturbaciones.
A la mañana siguiente los técnicos del E.A.R. recogen la información remitida por los prelocalizadores, vía radio, e introducen las características de los sonidos escuchados en un programa informático que les ayuda a determinar la posible presencia de fugas en los distintos tramos de la red.
Dada la extensión de la red, la colocación de los prelocalizadores debe ser rápida para auscultar la máxima longitud posible, unos diez kilómetros diarios. Para conseguirlo se utilizan los más modernos medios eléctricos de locomoción y respetuosos con el medio ambiente.
Cuando los prelocalizadores revelan la existencia de una posible fuga en un tramo, se utiliza dos dispositivos denominados correlador y geófono, mediante los cuales se sitúa la posición exacta de la fuga.
Localizada la fuga, los equipos de conservación de red proceden a su reparación inmediata. Pudiendo afirmar que, desde que se produce la fuga hasta que se repara, el tiempo máximo es de cuarenta y ocho horas.
Rima - Revista Industria del medio ambiente
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